Carboxiterapia

Reduce la celulitis, disminuye la grasa localizada, mejora las estrías y aclara las ojeras. La Carboxiterapia es un tratamiento de medicina estética que consiste en la infiltración vía subcutánea de CO2 (dióxido de carbono).

Es un procedimiento médico no quirúrgico, apenas indoloro y con unos ligeros efectos secundarios localizados (un ligero edema y algo de rojez en algunos casos) que, en caso de presentarse, desaparecen a las pocas horas.

El resultado tras la aplicación de esta terapia es una mejora de la oxigenación local de los tejidos tratados. Otros efectos de este proceso son un aumento de la velocidad del flujo sanguíneo y la apertura de pequeños capilares (mejora de la circulación), una mejora en la combustión de las grasas acumuladas, y una mejora del intercambio intracelular y del funcionamiento del sistema linfático, haciendo todo ello que la piel tratada mejore su aspecto de forma notable.

*Sólo en centros médicos, como Clínica CIME, se puede trabajar con este tipo de gas médico estéril.

Reductor

Efecto reductor corporal, tratamiento médico para la celulitis, mejora la apariencia de las estrías, de las cicatrices de acné o quirúrgicas, reduce la papada, mejora la tonalidad de las ojeras, estos son algunos de los múltiples beneficios de la Carboxiterapia.

Duración de la sesión

20 minutos de duración.

Duración del tratamiento

El número de sesiones dependerá del tipo de problema a tratar y de la zona. Será después de la valoración médica cuando se determine un número de sesiones aproximado que podrá variar dependiendo de la evolución del paciente con el tratamiento.

Resultado

El resultado es visible desde la primera sesión ya que se puede apreciar una ligera mejoría. Si se realiza el tratamiento en los tiempos indicados a partir de la tercera sesión de debe de apreciar una gran mejoría en la zona tratada.

Molestias

Ligera molestia leve al momento de inyectar el gas de CO2 en la zona donde se aplica.

Carboxiterapia

La Carboxiterapia es un tratamiento no quirúrgico mediante el cuál se inyecta de forma controlada gas CO2 debajo de la piel (subcutáneo o intradérmica). El tratamiento es rápido y ofrece excelentes resultados en gran variedad de problemas estéticos: Mejora la elasticidad de la piel, reduce y elimina la celulitis y los depósitos grasos localizados y estimula la producción de colágeno.

La Carboxiterapia está formada por un tanque de dióxido de carbono conectado a un tubo de plástico que transporta el aire. La máquina tienen un regulador de gas que reduce o aumenta la velocidad del gas seleccionada por el profesional. El gas puro es inyectado en la zona tratada entre 15 y 20 minutos.

Grasa localizada, celulitis, estrías y ojeras

La Carboxiterapia se utilizó en sus comienzos para enfermedades vasculares gracias a las propiedades vasodilatadoras del CO2. Los fines estéticos de la Carboxiterapia tuvieron sus inicios en el 2000 por doctores italianos. Actualmente, los beneficios del CO2 son mundialmente conocidos y los tratamientos más comunes son: grasa localizada, celulitis, úlceras en la piel, cicatrices de acné o quirúrgicas, estrías, ojeras.

El tratamiento alcanza su estado óptimo en 4 semanas con la disminución de los adipocitos (tejido graso),  y reducción de volumen gracias a la mejora del drenaje linfático

Zonas a tratar

La Carboxiterapia trabaja en varias fases: en primer lugar, debilita las células grasas. Posteriormente, el CO2 dilata los vasos sanguíneos donde es inyectado. Esta reacción oxigena las diferentes capas de la piel incrementando la capacidad de lipólisis. El resultado es una reducción de las células grasas, una piel más firme y tonificada.

Las zonas que se pueden tratar con la Carboxiterapia son: ojeras, rostro, cuello, brazos, abdomen, flancos, glúteos y piernas.