Radiofrecuencia facial

Firmeza en tu rostro, cuello y escote con el efecto flash de la radiofrecuencia facial.

Este tratamiento consiste en aplicar ondas electromagnéticas que contraen la piel consiguiendo un resultado tensor y eliminando las inflamaciones causadas por el acné.

Además, después de la sesión realizaremos un masaje reafirmante con extractos naturales para nutrir la piel y aumentar el efecto tensor.

Firmeza

Efecto tensor que estimula la producción de colágeno y elastina.

Duración de la sesión

Tratamiento entre 6 y 8 sesiones, con una duración de 40 minutos cada una de ellas.

Resultado

El resultado es visible desde la primera sesión.

Molestias

Tratamiento relajante, calor agradable en la zona.

Radiofrecuencia facial

La radiofrecuencia facial es una técnica de aplicación de calor a través de ondas. Con el calor se estimula la producción de nuevo colágeno, elastina y ácido hialurónico, aumentado así la densidad de las capas profundas de la dermis. El resultado es una piel más tersa y con menos arrugas.

En clínica cime trabajamos con dos tipos de tecnología de radiofrecuencia:

  • Monopolar: Actúa generando calor sobre la capa más profunda de la piel. Este tipo de radiofrecuencia está indicada para trabajar tejidos adiposos.
  • Multipolar: Su energía se concentra sobre la capa más externa de la piel y está especialmente indicada para tratamientos para mejorar la flacidez.

¿Cómo es el tratamiento?

Realizamos un masaje suave y drenante con el emisor de radiofrecuencia por la zona que queremos tratar. Al aplicar calor, se estimula la creación de colágeno y elastina que darán luz y mejorarán la tensión de la piel.

Es un tratamiento relajante con el que lograremos desconectar unos minutos mientras nuestra piel se reafirma. Y para finalizar aplicaremos un aceite reafirmante específico para cada tipo de piel para potenciar el efecto de la radiofrecuencia.

Zonas a tratar

La radiofrecuencia está indicada en pacientes con una pérdida de la firmeza facial o flacidez en los tejidos de un grado leve o moderado, con arrugas y/o surcos en la piel de poca profundidad. Este tratamiento puede hacerse en cualquier color de piel y se demanda normalmente entre los 35 y los 50 años.